27 sept 2010

CHI KUNG

Camino del Chi Kung, ¿me acompañas? te invito a caminar


Amplia es la literatura que nos habla de las artes internas taoístas y budistas dentro de la tradición china. Por eso prefiero hablaros sobre cuestiones más vivenciales, prefiero hablaros sobre la experiencia en la práctica de una de estas artes: El Chi Kung, que significa “trabajo con la energía”.

Veréis, en mi búsqueda de un camino que me enseñara la forma correcta de vivir, un día me encontré con el chi kung.

Aunque ya lo conocía anteriormente, mi contacto más profundo y directo con esta práctica fue en el año 1992. Recorriendo los caminos que conducen a Santiago, conocí a un chamán mexicano que más tarde se convirtió en maestro y amigo. Él me enseñó la belleza de este arte, el manejo correcto de la energía y su utilización como camino de evolución.

A partir de aquí quise hacer del chi kung mi camino, mi camino con corazón.

Decía Don Juan, (maestro de Carlos Castaneda):

“Cualquier camino es sólo un camino y no es vergonzoso, ni para uno mismo ni para los demás, abandonarlo si así te lo dicta tu corazón… Observa detalladamente cada uno de los caminos. Ponlos a prueba tantas veces como creas necesario. Luego pregúntate a ti mismo, y sólo a ti mismo, lo siguiente: ¿Tiene corazón este camino?. Si lo tiene, el camino es bueno; si no lo tiene, no sirve para nada.”

Carlos Castaneda (Las enseñanzas de don Juan).


Así que un día me hice esa pregunta y sentí que este camino era bueno para mí… Y aquí me tenéis dispuesto a compartirlo.
Vivimos en un mundo muy competitivo, donde la racionalidad manda, donde hay que tener títulos para “ser alguien”, algún que otro master, experiencia en tal o cual cosa.

Pero dónde conseguir que se nos enseñe a ser Seres Humanos, a ir por la vida con un rostro verdadero, con una sonrisa verdadera… dónde conseguir el diploma de la apertura del corazón… Creo que esto no se enseña en las escuelas y me parece que tampoco en la universidad, y debería ser lo primero.

El hombre de hoy se halla dividido, el cuerpo anda por un lado, la mente por otro y el espíritu no se sabe ni dónde.

La práctica del chi kung es una reunión, un reencuentro con nuestra verdadera esencia como seres humanos. Reunifica todas nuestras partes con un fin esencial… conocernos a nosotros mismos. Y en ese camino de autoconocimiento, ir asentando las bases de la verdadera salud, de la vitalidad, de la armonía, de la alegría de vivir.

El Chi kung está siendo cada vez más respetado en todo el mundo y el motivo de que esto sea así es que ejerce un poderoso efecto sobre el cuerpo, la mente y el espíritu. Pero… ¿Cómo se traduce este efecto en los diferentes niveles?.


¿Qué ocurre a nivel físico?

A medida que el adepto de chi kung avanza en su práctica, su cuerpo se va transformando… Uno de los muchos cambios es que el centro de gravedad va a colocarse en su lugar: el vientre (el Dan Tien inferior), y esto le va a ayudar a enraizarse en la tierra y a empezar a reconstruirse desde ahí, desde la base.

La respiración baja naturalmente del pecho a ese lugar, lo cual permite mayor aporte de oxígeno, y es la mejor manera de mantener, renovar y aumentar el capital de energía vital. A partir de aquí, alinea su cuerpo, toma conciencia del lugar que ocupa en el espacio y empieza a sentir.

Así poco a poco se va abriendo a la energía, se despierta, siente, se energetiza. Se siente más fluido y listo para la acción.

Los artistas marciales en China hacen chi kung durante una hora antes de salir a una competición. Hacen posturas estáticas como Zhang zhuang (abrazar el árbol) o cualquier forma energética, después salen y combaten. Esta es una de las aplicaciones de este trabajo. Su aplicación en el arte, más concretamente en la danza, también es de gran ayuda, la hija de uno de mis maestros Ivés Requena, es bailarina y hace una buena integración entre ambas artes.

También es útil en la rehabilitación de la salud de los enfermos, estos se sienten más útiles al participar en su proceso curativo. Más tarde toman conciencia que el chi kung les ha ayudado a sanarse.


A nivel psíquico y mental.

Los médicos chinos suelen decir que “un nudo de chi en el cuerpo provoca un nudo en la Psique y también al contrario”.

El Chi es la energía que circula por los meridianos y de ahí a cada uno de los rincones del cuerpo.



¿Qué ocurre con la práctica del chi kung?

En la vida de cada uno de nosotros hay cosas del pasado, condicionamientos, traumas, que quedan grabados, no sólo en nuestra psique sino también en nuestro cuerpo, las emociones son energías que se graban en el cuerpo en forma de nudos de chi. Pues bien, la práctica de chi kung ayuda a que estos condicionamientos, traumas y nudos del pasado, se deshagan en el cuerpo y se limpien… provocando así, que se limpien también a nivel psíquico.

Actúa como una autobioenergía, un autorrenacimiento. A veces hay pequeños partos emocionales, en esos casos se deja que el bebé salga con placenta y todo. Después nos quedamos mucho más ligeros. No siempre ocurre así, auque he vivido también estos procesos emocionales, lo más interesante es que el trabajo de limpieza y desatasco también se realiza de una forma muy suave. Un día simple y llanamente me di cuenta de que algo había cambiado, cuando al ponerme frente a una misma situación que antes me recordaba cosas vividas y provocaba en mí inquietud y malestar, ahora era diferente… algo cambió… se limpió ese mal recuerdo… A partir de aquí todo empieza a ser más agradable.

Los procesos mentales se vuelven más claros, la capacidad de concentración aumenta y nuestra relación con el mundo cambia totalmente.


A nivel espiritual
La filosofía china, al contrario de lo que nos han enseñado las religiones y la ciencia materialista en occidente, considera lo físico y lo espiritual como aspectos indivisibles de una misma realidad.
Todo está unido para la forma de pensar taoísta. Una vez escuché a un hombre sabio, al que se invitó a decir unas palabras en una ceremonia en la que nos preparábamos para hacer unas “ofrendas al fuego” con flores… empezó su discurso diciendo: “No se arranca una flor sin que una estrella se caiga en el firmamento”. Benditas palabras ante tamaña barbarie…

Como decía, todo está unido. Así, si una de nuestras partes está afectada va a repercutir en las demás. Es por esto que esta limpieza física y psíquica va a desbrozar el camino para el encuentro con nuestro Ser, nuestra verdadera esencia… La paz se instala en nuestro interior y nos sentimos más felices y alegres, comprendiendo a partir de aquí, que somos responsables y partícipes de esa felicidad.

Lo que viene a continuación es que experimentamos tantas cosas a todos los niveles que uno empieza a dejar de buscar maestros espirituales para encontrarse con su propio maestro interno.

Ahora, te invito a dar el primer paso… quizá el chi kung te revele sus secretos…

La constancia, la práctica sincera, la humildad y el respeto ante esta energía de vida, marcan el camino a recorrer… rutas continentales que cambian vidas o bien paseos al atardecer… está en tus manos…


Antonio María Rabaneda.
Profesor de Chi Kung

12 sept 2010

REIKI

El Reiki en la sociedad actual

El reiki es la terapia manual más conocida y más practicada en todo el mundo. Es de las pocas terapias manuales reconocida por la OMS. Si realizáramos una encuesta entre la población preguntando ¿Qué es para ti el Reiki?, ¿Sabrías explicarme en qué consiste el Reiki?, nos encontraríamos que el 50% de la población daría una respuesta ambigua: un 10% no sabrían qué contestar y el 40% restante contestaría muy acertadamente.

El público en general acude al Reiki por recomendación de un familiar, amigo o vecino conocido que ha querido solucionar algún malestar físico o emocional. Cuando alguna persona te recomienda el Reiki lo hace con mucha tranquilidad y confianza, ya que se trata de una terapia nada intrusiva, que se realiza sin necesidad de contacto físico alguno con el paciente.

El Reiki es una terapia ideal para todo tipo de público, desde un bebé hasta el anciano más anciano. Pudiendo incluir, cómo no, a cualquier tipo de ser vivo como todas las especies del mundo vegetal y animal. Aunque Reiki es una técnica de sanación, no se recomienda utilizarla como sustituto del tratamiento médico prescrito por un profesional, aunque sí se puede utilizar de forma complementaria. Es importante destacar que esta disciplina no está reñida con ningún credo o religión, ni es contradictoria con ninguna concepción de vida; aquí no existen razas ni colores, manteniéndose por principio un alto respeto por la visión del mundo de cada persona.

La persona que acude a un terapeuta Reiki por primera vez se encontrará con una persona normal y corriente vestida de blanco que, después de haber realizado unos estudios y unas prácticas previas, dedica parte de su tiempo y de su vida a realizar esta terapia voluntariamente o remuneradamente hacia cualquier tipo de ser vivo. El terapeuta le invitará a tumbarse cómodamente en una camilla y le dará toda una serie de explicaciones previas al inicio de la sesión, explicándole en qué consistirá dicha sesión. Dándole a entender unos conceptos básicos de energía, chacras y símbolos. El paciente primerizo suele reaccionar de varias maneras, pero las más habituales son el relajarse profundamente dejando fluir la energía y confiando plenamente en el terapeuta, o sentir mucha curiosidad estando muy pendiente de los movimientos del terapeuta, porque eso de recibir energía sin que le toquen, no lo tiene muy claro.

Hoy en día el Reiki se aplica en varias poblaciones hospitalarias en todo el mundo, siendo muy positivos sus resultados tanto hacia los pacientes como hacia el personal facultativo. Las observaciones realizadas demuestran una gran cantidad de efectos fisiológicos sobre el aparato respiratorio, circulatorio, locomotor, digestivo, excretor, reproductor y sobre los sistemas nervioso, endocrino y sensorial. Todos son susceptibles, según las prioridades, de ser estimulados por la canalización de la energía Reiki.

Un pequeño ejemplo de las dolencias que son tratadas con el Reiki son:

Estrés emocional y físico, Insomnio, Depresiones, Fibromialgia, Trastornos adictivos, Post operatorios, Fracturas óseas, Trastornos alimentarios y muchos más.



Las únicas excepciones en el que no se puede o se recomienda no aplicarlo son:

En el momento de una quemadura.
En el momento de una fractura ósea.
En el caso de sufrir o haber sufrido algún tipo de cáncer.
En una embarazada durante sus 3 primeros meses de gestación.